Hernia discal lumbar

Es la salida de material que ocupa el centro o núcleo del disco hacia el canal raquídeo. Se produce por la rotura del anillo fibroso que rodea dicho núcleo. Este material irrita y comprime los nervios (raíces nerviosas) en el interior de dicho canal raquídeo.

Esta salida del material discal se puede producir de una manera brusca y dar lugar a un dolor repentino y agudo en la extremidad inferior hasta los dedos del pié, pero en otras muchas ocasiones no existe un mecanismo causa-efecto en la aparición de una hernia discal y las manifestaciones clínicas no son tan claras.
Hernia discal lumbar

Resonancia Magnética (RNM)
Es la prueba fundamental para el diagnóstico de hernia discal. Si no se puede hacer RNM, la TAC (escanner) puede ser suficiente.
La evolución de la ciática por hernia discal no tiene un patrón fijo, es muy diferente de unos casos a otros. Por esto, la primera opción es el tratamiento farmacológico (Analgésicos/ Antiinflamatorios, Relajantes musculares, Gabapentina (Neurontin) y la Pregabalina (Lyrica).. Ocasionalmente, se utilizan corticiodes, en pautas de corta duración, para potenciar el efecto antiinflamatorio. El reposo debe estar limitado a la fase mas aguda.

En algún caso es preciso el ingreso hospitalario para mejor control del dolor.

En muchos casos para controlar el dolor ciático y/o disminuir la dosis de analgésicos, han demostrado eficacia las infiltraciones epidurales caudales o foraminales.

Si no es posible controlar el dolor o, en el curso de la evolución, se presenta parálisis de algún músculo de la pierna, es necesario recurrir a la cirugía para tratar una hernia discal.

Posibles Causas

La hernia discal se produce por el desgarro del anillo fibroso, que ya está degenerado. Este desgarro se puede producir de forma progresiva o mas o menos aguda.
Se admite que para que se produzca una hernia discal, previamente el disco está degenerado en mayor o menor medida. Al contrario de lo que se piensa, el origen traumático es muy infrecuente.
Es muy posible que exista una cierta predisposición genética que explique determinadas hernias que se producen en jóvenes y sin antecedente de traumatismo.
El inicio de la sintomatología puede tener relación con un esfuerzo brusco o una serie de movimientos, que implican flexiones repetidas o rotacionales de tronco, pero en otras muchas ocasiones no existe un mecanismo causa-efecto en la aparición de una hernia discal.
Hernia discal lumbar

Síntomas

Habitualmente el cuadro clínico comienza con dolor lumbar agudo o subagudo en la zona lumbar. Es frecuente que el paciente se encuentre doblado hacia delante realizando cualquier actividad y al intentar incorporarse sienta un dolor lumbar agudo que lo deja en situación de “bloqueo”.
En horas o, más normal, en días, el dolor se irradia a una o ambas extremidades inferiores (ciática) y caracterizado por dolor en el trayecto del nervio y / o sensación de hormigueo o acorchamiento. El dolor suele aumentar al toser, estornudar, defecar, permanecer quieto de pie, al sentarse o al cambiar de postura.
Existen casos raros, en los que la hernia puede producir una compresión de varias raíces nerviosas, lo cual produce una sintomatología abigarrada que se denomina “Sindrome de cola de caballo” o “Cauda Equina”, que comprende mayor o menor debilidad en las piernas, pero sobre todo una pérdida del control de los esfínteres. Esta eventualidad se corresponde con una verdadera urgencia quirúrgica.
La evolución de la ciática por hernia discal no tiene un patrón fijo, es muy diferente de unos casos a otros. En muchos casos después de un periodo agudo de varios días va disminuyendo progresivamente, respondiendo al tratamiento. La mayoría de los casos los síntomas ceden totalmente en un periodo muy variable de tiempo, con tratamiento médico. En otros casos evoluciona en brotes, es decir, periodos de mejoría y de aumento del dolor, y en otros, la minoría, persiste el dolor agudo y requiere ingreso hospitalario.

El diagnóstico

La explicación del paciente y la exploración del médico suelen ser suficientes para realizar una aproximación. Las radiografías simples no son útiles para visualizar una hernia discal. La Resonancia Magnética (RNM) es la prueba fundamental que informa del tipo, tamaño y situación de la hernia.
La Electromiografía (EMG) es otra prueba diagnóstica que, mediante el uso de electrodos, aporta información objetiva respecto al grado de lesión que la hernia discal ha producido a la raíz nerviosa.
Hernia discal lumbar
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