¿Qué tratamientos hay
para la artrosis lumbar?

Hay una serie de medias generales aplicables a todos los pacientes, como son: perdida de peso en los casos con sobrepeso, medidas posturales y ergonómicas (sentarse en sillas cómodas, llevar y levantar pesos, almohadas para dormir adecuadas…), corrección de hábitos de vida (dejar de fumar y beber), ejercicio físico aeróbico….
Artrosis lumbar

Tratamiento “conservador/rehabilitador”

En la mayoría de los casos el tratamiento del dolor lumbar producido por artrosis es conservador, además de las medias generales descritas. La respuesta a los tratamientos conservadores está por encima del 75%.
Tratamiento farmacológico

  • Los AINEs durante periodos cotos son muy efectivos para calmar el dolor en episodios de lumbalgia aguda. No es mas efectivo uno que otro tipo de AINE.
  • Los relajantes musculares son efectivos, pero hay que prestar atención a los efectos secundarios. Su eficacacia es evidente en el tratamiento del dolor agudo lumbar, porque su acción se dirije a la contractura muscular que siempro acompaña al dolor.
  • Aunque los opiáceos pueden usarse en cortos periodos para controlar el dolor cervical y lumbar sin afectarse la función psico-fisica y el riesgo de adición. Se cuestiona mucho el beneficio de mantener estos tratamientos a lo largo de mas de 4 semanas en casos de dolor lumbar crónico por artrosis.
Reposo relativo (mejor actividad moderada) los primeros días del episodio de dolor lumbar agudo. Se ha constatado que el reposo prolongado es contraproducente y no tiene ninguna indicación en el dolor lumbar crónico.
Soportes externos (fajas y lumbostatos). Su utilidad es controvertida y clásicamente se han recomendado para disminuir el componente de inestabilidad asociado al dolor lumbar. El inconveniente mayor de las ortesis es que favorecen la atrofia muscular, por lo que no se deben recomendar durante varias semanas. Existen dudas de que las ortesis prevengan los primeros brotes de lumbalgia (previsores primarios). No previenen los brotes sucesivos (previsores secundarios).
Terapia térmica. Las aplicaciones de calor mejoran las contracturas que acompañan al dolor cervical y lumbar, aunque su efecto es corto y relativamente poco importante. Si al calor se le añade ejercicio, el efecto es mejor. La aplicación de frío se recomienda a continuación del ejercicio, pero el frío no mejora el dolor lumbar crónico.
Tratamiento Electroterápico. Se ha argumentado que las terapias con láser, infrarrojos, corrientes de frecuencia (onda corta, diatermia y radarterapia) magnetoterapia, ultrasonidos y estimulación eléctrica  transcutanea del nervio (TENS) tienen un efecto relajante y analgésico sobre el dolor lumbar. La acción analgésica se cree debida al efecto térmico local.
Tratamiento Fisioterápico. La fisioterapia tiene poco efecto sobre los episodios agudos de dolor lumbar y prácticamente nada si se acompaña de dolor ciático, sin embargo, una vez disminuido el dolor, el tratamiento fisioterápico es muy eficaz.

Son fundamentales tanto los ejercicios de fortalecimiento y resistencia (soportan y absorben choques) como los de estiramiento (reducen la contractura y rigidez) y los de educación postural para disminuir las fuerzas de extensión y mejorar la estática de la columna. Se recomiendan los ejercicios llamados aeróbicos de bajo impacto (caminar, nadar y bicicleta). Otros ejercicios indicados pueden ser el acondicionamiento y terapia acuática así como ejercicio físico general adaptado a la capacidad de cada persona. Si a la fisioterapia se añade masaje el resultado es mejor.

En la columna lumbar es esencial el fortalecimiento de los abdominales para preservar una “faja” natural. Existe evidencia de que el ejercicio es efectivo para disminuir el dolor y mejorar la función en el dolor lumbar crónico.

El masaje puede ser beneficioso para el dolor lumbar subagudo y crónico, especialmente si se combina con ejercicios y educación postural.
Otras terapias:

  1. La osteopatía y quiropráctica deben considerarse como terapias coadyuvantes a las terapias clásicas (tratamiento farmacológico y fisioterápico). No hay evidencia científica de su efecto aisladamente.
  2. Las llamadas “escuelas de espalda”, educación postural… mejoran el dolor, la función y el retorno al trabajo y a las actividades de la vida diaria.
  3. Las terapias conductuales (tratamiento psicológico y de apoyo) parecen ser efectivas en el tratamiento del dolor lumbar crónico.
  4. Acupuntura. Se ha propuesto como una alternativa para el control del dolor. Se ha sugerido que la acupuntura aumenta la producción de endorfinas, acetilcolina y serotonina. De forma aislada se ha mostrado ineficaz en los episodios de lumbalgia aguda. Parece claro que su hipotética eficacia se fortalece al adjuntar terapias clásicas en el dolor lumbar crónico.

Tratamiento “intervencionista”

Infiltraciones articulares (bloqueos articulares). Las infiltraciones de las articulaciones posteriores, que bloquean la rama posterior del nervio raquídeo, deberían ser efectivas en el tratamiento de la artrosis facetaria cuando el tratamiento conservador y farmacológico es ineficaz. El principal problema de las infiltraciones es que su efecto sobre el dolor es pasajero y la respuesta es muy variable de un caso a otro.
Rizolisis (Rizotomía por Radiofrecuencia). La técnica consiste en la coagulación térmica mediante alta frecuencia del nervio raquídeo posterior. La indicación de la rizolisis es el tratamiento del síndrome facetario, no el dolor lumbar crónico derivado de la degeneración discal.
Infiltraciones epidurales laminares y caudales. El efecto es la disminución de la inflamación de las raíces en el interior del canal la de las raíces. El efecto de esta terapia es beneficioso en los casos de dolor radicular en el contexto de la artrosis lumbar (“pinzamiento”) y estenosis de canal lumbar.
Infiltración con Toxina botulínica tipo A.
Ondas de Choque.
Desgraciadamente a largo plazo, el curso natural del envejecimiento conllevará cada vez a mayor rigidez y pérdida de función de la columna vertebral, por este motivo, es fundamental, en los periodos intercrisis, mantener la actividad física y las otras medidas preventivas. (enlaces a páginas de ejercicios e higiene postural).
Artrosis lumbar