La ciática y el lumbago
¿Cómo tratarlos?

El objetivo del tratamiento de la lumbalgia es:

  • Alivio del dolor
  • Recuperación de la función
  • Mantener la función
  • Prevenir recurrencias
Dolor lumbar & ciático

Alivio del dolor

En general, ante un episodio de lumbalgia aguda se recomienda el reposo inicial, que no deberá prolongarse más de tres días. En las fases iniciales es útil el uso moderado de analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares. Puede ser necesario tratamiento con corticoides cuando el dolor ciático es importante.
Pasados estos primeros días es importante reiniciar la actividad física. Levantarse y dar cortos paseos y aumentar la actividad poco a poco, según esté controlado el dolor con analgésicos y calor local. Es contraproducente permanecer tiempo sentado.

La fisioterapia bien dirigida puede ayudar a que ceda el dolor, aunque muchas veces la mejoría es momentánea.

Recuperación de la función

El ejercicio físico, o el deporte, es la parte fundamental del tratamiento de la lumbalgia inespecífica recomendándose fundamentalmente ejercicios aeróbicos (pasear, nadar, bici..).

Mantener la función

Ejercicios aeróbicos

  • Evitar el sedentarismo. Como primera medida caminar.
  • Ejercicio físico por lo menos 2 veces en semana entre 30 y 60 minutos.
El objetivo es conseguir una musculatura abdominal y lumbar que proteja activamente la columna lumbar. Existen muchas tablas de ejercicios, pero hay pocas personas con la suficiente fuerza de voluntad para perseverar. La experiencia demuestra que es preferible una actividad física fuera de casa que suponga cierta obligación.
Los mas recomendables son: pilates, yoga, gimnasia de mantenimiento, natación (estilos libre o crol y espalda) y la bici estática suave con el manillar elevado. En personas mayores pasear o gimnasia adaptada. Los ejercicios no deben producir dolor. Si esto ocurriera hay que disminuir el número o la intensidad e incluso dejar de hacerlos y consultar a su médico.
Para mayor información y detalles puede consultar orthoinfo y estos programas de ejercicios.
Natación

La natación es un ejercicio aeróbico muy recomendable para los problemas de la columna lumbar porque hace trabajar a todo la musculatura abdominal y lumbar con la columna vertebral “en descarga”. Para todo tipo de pacientes es recomendable caminar con el agua hasta el pecho (para las personas que no saben nadar). Para los que saben nadar se recomienda crol (estilo libre) y/o espalda, en dependencia de la forma física y la edad.

Existen cursos de la llamada “natación terapeútica”. Para aquellos que sepan nadar aconsejamos los ejercicios en piscina que aparecen en este enlace.

Prevenir recurrencias

Medidas higiénicas y posturales

  • No agacharse. Si es imprescindible es necesario doblar las rodillas o arrodillarse manteniendo la espalda recta. Para levantar peso también doblar las rodillas o agacharse.
  • No cargue peso. Si es necesario distribúyalo entre las dos manos (bolsas) o llévelo lo mas cerca que pueda de su pecho. Se aconseja, si es posible, no levantar ni portar pesos superiores al 15% del peso corporal.
  • Evitar levantar pesos por encima de los hombros.
  • Evitar permanecer mucho tiempo de pie apoyándose en ambos pies. Es recomendable cambiar el apoyo alternativamente o colocando uno en un altillo de la altura de un ladrillo.
  • Evitar tacones altos y finos.
Pasados estos primeros días es importante reiniciar la actividad física. Levantarse y dar cortos paseos y aumentar la actividad poco a poco, según esté controlado el dolor con analgésicos y calor local. Es contraproducente permanecer tiempo sentado.
Evitar el sobrepeso y dejar de fumar

Para poder evitar el sobrepesa y poder dejar de fumar, se aconseja visitar la página de www.spine-health.com.

Otros tratamientos del dolor lumbar y ciático

En casos de dolor inespecífico se puede plantear infiltraciones de las articulaciones posteriores y en ocasiones también se puede realizar una denervación de la rama posterior del nervio raquídeo, lo cual se denomina rizolisis“, no obstante este procedimiento tiene un porcentaje de buenos resultados que no supera el 60% de los pacientes.
En los casos de dolor ciático puede realizarse, con el objetivo de paliar el dolor, infiltraciones epidurales caudales y foraminales, que consisten en introducir a través del hiato sacro (o forámen intervertebral) una mezcla ya determinada de corticoides y anestésico local.

Existen una serie de síntomas de alarma ante un dolor lumbar, que es preciso descartar:

  • Mayor dolor nocturno o en reposo.
  • Pérdida de fuerza de una o las dos extremidades acompañando al dolor ciático.
  • No control de orina y/o heces.
En el caso de presentarse cualquiera de estos síntomas es necesario una valoración médica lo mas pronto posible.
Dolor lumbar & ciático
Dolor lumbar & ciático