Soluciones
a la estenosis de canal lumbar

El tratamiento de la estenosis de canal lumbar puede ser conservador o quirúrgico.
Estenosis de canal lumbar

Tratamiento “conservador”

Se recomienda un tratamiento conservador enérgico en dos etapas independientes pero solapadas:
La fase de control del dolor mediante disminución de actividad, tratamiento médico y tratamiento intervencionista (infiltraciones y rizotomías).

La fase de estabilización Una vez controlado el dolor se inicia fisioterapia suave y la vuelta progresiva a la actividad diaria normal complementada con un programa de ejercicios individualizado e incluso la práctica de deporte aeróbico (bicicleta, natación…).

Describimos los distintos tratamientos conservadores propuestos para la estenosis.

Recomendaciones. Alrededor del 20% de los pacientes con estenosis de canal no precisan ni tratamiento médico ni quirúrgico. Con recomendaciones sobre perder peso (si obesidad) e higiene acerca de las actividades y posturas puede ser suficiente. Por ejemplo: dormir con flexión de caderas y rodillas, evitar las posturas en extensión de la columna lumbar, disminuir el perímetro de marcha, ir en bicicleta y practicar natación.
Tratamiento farmacológico. Para el tratamiento del dolor asociado a la estenosis de canal se han utilizado analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares y antidepresivos.

En los casos de dolor producido por la compresión de las raíces se recomiendan los corticoides, gabapentina (Neurontin) y la pregabalina (Lyrica).

Fisioterapia y cinesiterapia. El objetivo de los ejercicios es el fortalecer y acondicionar la musculatura para mejorar la lordosis lumbar. En esta página se muestra un programa de ejercicios.
Rizolisis (Rizotomía por Radiofrecuencia). Lógicamente, la denervación facetaría no debería influir sobre el dolor de la claudicación neurógena, pero si sobre el dolor lumbar acompañante producido por la artrosis.
Infiltraciones epidurales laminares y caudales. La introducción de un anestésico y corticoide en la zona de compresión produce una disminución de la inflamación de las raíces en el interior del canal.

Tratamiento “quirúrgico”

Puede ser la alternativa final en los casos graves de estenosis de canal lumbar, pero antes de plantear el tratamiento quirúrgico se tiene que tener en cuenta:

  • Se debe recomendar cirugía si los síntomas y déficits neurológicos son progresivos, aunque no se pueda predecir si estos déficits serán o no reversibles.
  • Se debe contar con un índice de malos resultados del 20%.
Para proponer cirugía en la estenosis de canal se deben cumplir las siguientes condiciones

  • Presencia del síndrome clínico, normalmente en forma de claudicación neurógena, con una historia clínica y exploración concomitantes.
  • Evidencia por imágenes de compresión de cauda equina o radicular por parte de hueso o partes blandas.
  • Mala historia natural de la enfermedad pese al tratamiento conservador (dolor progresivo, disminución del perímetro de marcha, déficits neurológicos progresivos y mala calidad de vida).
  • La edad, por si misma, no es una contraindicación, pero, como es lógico, se requieren unas condiciones médicas generales aceptables.
Las técnicas quirúrgicas se basan en la descompresión de las estructuras comprimidas. Se suele acompañar de fijación mediante tornillos pediculares.
Cirugía descompresiva. La descompresión es objetivo fundamental de la cirugía de la estenosis de canal lumbar y va dirigida a aliviar la compresión que sufren los elementos neurológicos. Las técnicas quirúrgicas descompresivas son: laminectomía, procedimientos de fenestración/recalibrado y laminoplastia.
Cirugías descompresivas + Fijación. Posiblemente este es el punto de mayor controversia en el tratamiento quirúrgico de la estenosis de canal.

Los objetivos de la fijación son: corregir deformidades, estabilizar la columna, mejorar la tasa de fusión, reducir los segmentos a fusionar y reducir la inmobilización y el tiempo de RHB.

Estenosis de canal lumbar