Infiltraciones epidurales
para el dolor de espalda

Los bloqueos Epidurales (Caudal o Bloqueo Hiato Sacro, Bloqueo Foraminal y Bloqueo Sublaminar) es un tratamiento invasivo, percutáneo  de carácter paliativo, que mediante la infiltración de corticoide y/o anestésico en el interior del canal lumbar pretende disminuir el dolor y síntomas irritativos de las raíces nerviosas lumbo-sacras.
No están dirigidos a actuar sobre la causa fundamental de la patología lumbo-radicular sino sobre su manifestación clínica, que es el dolor radicular o síntomas irritativos radiculares. Por lo tanto no es un tratamiento con intención curativa sino únicamente un intento de aliviar los síntomas y mejorar la situación clínica del paciente.

Las infiltraciones pueden incluso realizarse con fin diagnóstico, ya que el alivio de la sintomatología tras la inyección de anestésico local, nos ayuda a localizar de manera topográfica la causa del dolor.

Consisten en infiltrar dentro del canal lumbar, en el espacio epidural, ya sea a través del hiato sacro, formanen o entre las láminas, una mezcla de anestésico y corticoide de depósito

Cómo se realizan

Este procedimiento requiere ser desarrollado en un quirófano que cumpla todos los requisitos de higiene y asepsia propios de una cirugía.
Tras la preparación del campo sobre el que se va actuar y guiados por un aparato de Rayos X o ecógrafo, se procede a la punción con la aguja de infiltración. Bajo control Rx se confirma la posición dentro del canal con contraste yodado y una vez confirmado se procede a la infiltración con anestésico y corticoide de depósito.

Riesgos y complicaciones se pueden presentar

A pesar de la adecuada elección de la técnica y su correcta realización, pueden presentarse efectos indeseables.
Poco graves y frecuentes: Molestias en la zona  a causa de la punción y hematoma en la zona de punción
Poco frecuentes y graves: Atrofia cutánea a nivel de la zona de punción; infección superficial y/o profunda; lesión de estructuras nerviosas; anestesia epidural en grado variable con pérdida  del control de esfínteres, que se resuelve en unas horas.
De cualquier forma, si ocurriera cualquier tipo de complicación, se emplearan todos los medios humanos y técnicos disponibles en nuestro centro para intentar solucionarlo y/o disminuir sus efectos y secuelas.
Infiltraciones epidurales